6 claves para evitar fraudes con tarjeta bancaria en tu e-commerce
- 30 may 2018
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Cuidado si el pedido es demasiado bueno para ser verdad: Los estafadores saben que sólo tienen una oportunidad para usar la tarjeta robada y por ello acumulan un máximo de productos en el pedido antes de que la víctima anule su tarjeta.

Cuidado si un mismo cliente acumula los pedidos modestos: Muchas tiendas buscan optimizar su tasa de conversión haciendo que el protocolo 3D Secure sólo se active a partir de determinada cantidad, por lo que el culpable del fraude sólo tiene que identificar esa barrera para mantener sus pedidos por debajo de la misma.
Cuidado si el comprador exige una entrega exprés tras contactar contigo: Este comportamiento debería ser motivo de alarma, y está motivado por el deseo de recopilar el máximo de artículos antes de que el titular de la tarjeta la bloquee. A mayor velocidad para expedir el pedido, menos tiempo para comprobar la legitimidad del mismo.
Cuidado si los datos del comprador son sospechosos: Los defraudadores suelen recurrir a transacciones B2B, pues son conscientes de que una empresa siempre levanta menos sospechas que un particular. Siempre es útil comprobar antes la existencia de la sociedad y el puesto en la misma del comprador a través de redes sociales profesionales como Linkedin.
Cuidado si el comprador trata de esconder su dirección IP: Al ser un dato que permite localizar al usuario, el defraudador tratará de encubrir la suya detrás de un proxy para impedir ser localizado.
Cuidado si el comprador pide una entrega en el extranjero: Es habitual que recurran a esto con el objetivo de disuadir a los comerciantes de tomar acciones judiciales. Lo mejor en estos casos es guardar el paquete en depósito unos días más de lo habitual, para realizar comprobaciones extra.

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